jueves, 15 de noviembre de 2012

CARACTERISTICAS Y HABILIDADES PARA UN BUEN RENDIMIENTO

Por Mario Sanchez

LLUVIA. Altera la preparación previa de un partido de tenis.





Comienzo de los partidos.
No siempre se sabe cuándo va a empezar un partido, a excepción de las últimas rondas. Los jugadores han de esperar a que termine el partido programado previamente al suyo  para jugar. Esto hace que los jugadores  tengan que pasar casi todo el día en el Club donde se disputa el torneo, y en situaciones extremas, debidas a las inclemencias del tiempo, no se sabe cuándo se van a iniciar los partidos.

De ahí que los jugadores deban adaptarse a esas situaciones de incertidumbre y saber qué tipos de conductas, pensamientos y sentimientos son los más adecuados para encontrarse bien durante ese período. La mayoría de los jugadores hace una entrada en calor antes de los partidos, suelen pelotear durante algunos minutos en los que practican los diferentes golpes. Para realizar los calentamientos es bueno encontrar un lugar adecuado. Hay que iniciar los estiramientos notando las sensaciones corporales y buscando un estado de calma, de relajación. Acompañándose de la respiración y quizá de alguna música los jugadores pueden entrar en ese estado de calma que les permitirá visualizar las imágenes de ellos mismos jugando en la cancha con soltura, con seguridad. 

Cada jugador ha de averiguar cuáles son esas imágenes que le ayudan a conseguir ese estado de seguridad y tranquilidad al entrar en la cancha, así como los ejercicios que les facilitan el camino para conseguirlos. Estos ejercicios se van a convertir en rutinas precompetitivas.

Desde el momento que se entra a la cancha deben tenerse programadas las diferentes conductas previas al partido, como por ejemplo, donde dejar el bolso, sacar la toalla, el agua, etc.  Además es conveniente que se tenga decidido con anterioridad si se quiere sacar, devolver, el lado de la cancha donde se quiere empezar o dejarle decidir al rival. Saber lo que se tiene que hacer desde que se entra en la cancha ayuda a focalizar la atención en todas esas pequeñas cosas y evitar la distracción que pueden ocasionar estímulos tales como las miradas del público, las cámaras, los aplausos.

Ya en la cancha, es conveniente practicar el máximo del tiempo que se concede los golpes básicos: el drive, el revés, la volea y el saque. Durante esos primeros minutos en la cancha es muy importante que el jugador “se comunique con el cuerpo”. La comunicación no verbal ofrece información al contrario sobre cómo se va a afrontar el partido. Hay que manifestar movimientos seguros, sueltos, con energía, hay que transmitir una actitud positiva, una actitud de reto, de ir a dar lo mejor de uno mismo.

Cada jugador ha de identificar lo que le ayuda a soltarse en los momentos iniciales y a eliminar las amenazas típicas previas a la competencia. Para liberar la tensión inicial hay que controlar bien la respiración y los movimientos del cuerpo ( por ejemplo, los jugadores pueden explorar si les sirve dar saltitos, estirar el cuerpo, expulsar el aire al pegar a la pelota y notar cómo va soltando los músculos, o cualquier otra conducta que les permita sentirse sueltos, sin tensión). Es importante focalizar en practicar los diferentes golpes (sin mirar si la bola entra o no), sabiendo que en esos primeros momentos lo más importante es conseguir la sensación de “sentirse cómodo” en la cancha. Ha de tomarse el tiempo necesario y sentir que no tiene necesidad de correr, incluso aunque cometa algunos errores. 

Ha de ir buscando su propio ritmo de movimientos. El funcionamiento adecuado y consistente de todas esas pequeñas cosas deben ir adquiriéndose y practicándose de forma rutinaria hasta que finalmente constituyen la forma característica del juego de cada jugador.

Los jugadores de tenis una vez que entran a la cancha están solos, sin la ayuda del entrenador para pedir tiempo e informarles qué cambios de estrategia hay que introducir. Son ellos mismos los que tienen que decidir, no solo la forma de jugar cada punto, sino la estrategia y cambios de estrategia a seguir a lo largo del partido. A lo largo de un partido se toman al menos 600 decisiones tácticas. Lo importante para cada jugador es aprender a planificar la estrategia de juego antes del partido y saber cómo interpretar la evolución de éste para decidir si ha de continuar con la estrategia establecida o ha de cambiarla. Con la experiencia y la enseñanza del entrenador los jugadores van adquiriendo cada vez mayor maestría en este aspecto.

Si atendemos a la estructura del juego observamos que desde que se inicia un partido hasta que termina, éste se divide principalmente en tres grandes partes: el período entre puntos       (cuando la pelota no está en juego), el período durante el punto (cuando la pelota está en juego) y los cambios de lado ( descansos de 90 segundos). Cada una de estas tres partes debe estar correctamente diseñada, las cuales trataremos en el próximo encuentro.

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