jueves, 7 de noviembre de 2013

“Estamos muy contentos, no esperábamos que nos vaya tan bien”

GRAN TAREA COMO ENTRENADOR. Ignacio Rebagliati, jugador de la Categoría Primera y profesor de tenis -junto a Darío Vinuesa- en Club Banco Provincia, dialogó en exclusiva con Tenisay en Radio Nacional, sobre la gran iniciativa de organizar un torneo de tenis. Además, contó los progresos -en relación a la cantidad de chicos- de la escuela de tenis y estableció los objetivos a largo plazo con el Club Banco Provincia. Por último, describió su presente como jugador, y detalló sus inicios como entrenador en Sportiva Escuela de Tenis. 
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Una apuesta al tenis en Banco Provincia
"No esperábamos que nos vaya tan bien. Por suerte el club nos está apoyando, se abrió a la comunidad no bancaria. Por suerte, ya tenemos más de 30 alumnos, y se necesita de torneos para que el alumno se termine de enganchar en el deporte. Que empiece a querer un poco el deporte. Tanto Darío ( Vinuesa ) como yo, que somos los dos profesores que estamos ahí, estamos contentos".

El club y sus grandes instalaciones
"Tiene dos canchas, y está ubicado en la calle Rincón al 1800, a la altura de la Coca Cola, y al lado de la fábrica de Nutregral. Está un poco alejado de la ciudad, a unos 15 minutos del centro. El predio es hermoso, yo lo conocí este año, ante de empezar a trabajar ahí, y tiene muy lindas instalaciones. Tiene una muy linda cancha de tenis, la otra se está refaccionando. Hay pileta, cancha de fútbol  quinchos, es un lindo club para hacer esas actividades, más allá del tenis". 

La muy buena iniciativa de organizar un torneo de tenis
"Es el primer torneo que hacemos con Darío. Estamos contentos, y festejando un poco el fin de año. Es ponerle un moño. Uno generalmente no se anota en un torneo abierto, hasta no generar un poco de confianza. No podes a un alumno, que empezó hace 8 meses, largarlo a la cancha así, porque capaz que se frustra, y después no quiere saber más nada. Entonces, empezar de a poco a hacer torneos amistosos, para que vayan tomando coraje para vincularse con gente de otro club, y así haya un ida y vuelta".

Una escuela de tenis que va creciendo
"Fuimos porque nos gusta, queríamos despuntar un poco el vicio. Tanto él como yo, tenemos otras actividades. El da clases de tenis en otro lugar, y yo otro tipo de trabajo durante la semana. Entonces, fuimos probando, y se está dando. Lo que más apostamos, es a los nenes. Empezamos con un alumno, y hoy tenemos una escuelita de ocho. Son chicos de barrio, de un lugar donde no se mama el tenis, donde capaz un vecino de 10 cuadras no conoce que esta el club ahí. La misión, es que sea considerado como un club de tenis".

Su presente como jugador
"Estoy desaparecido, ja. Me quede tan contento con el último torneo ( semifinalista de la Copa Dietrich ), ganándole a Di Giorgio, que no me voy arriesgar. Estoy jugando poco, por unos cambios que tuve a nivel personal, entonces no le estoy dedicando mucho tiempo al tenis, pero se extraña. Tengo un amor cíclico con el tenis, vuelvo con muchas ganas y después empiezo a tener una clase de amor-odio.

El gran desempeño en la temporada pasada
"No me acuerdo si las dos semifinales fueron con El Alabi, pero estuve cerca de alcanzar una final. Siempre el "turco" arriba, pero dándole lucha. Tengo fe, espero que alguna vez, contándole a mi hijo, le diga: "Che, pude ganar un torneo de primera". Tengo que estudiar bien quien se anota, quien no. Generar un par de lesiones, y creo que ahí se va a dar, ja. 

Sus inicios como profesor de tenis en Sportiva
"Yo termino mis últimos años de menores, entrenando con Facundo Alende. Generamos una muy buena relación como profe-alumno, profe-amigo. Se fue dando esa amistad, que se necesita. Y cuando decido, en el último año de colegio no jugar más, Facundo me hace la propuesta de empezar a darle una mano como peloteador. Empecé a aprender de los que tienen experiencia, de los que saben corregir, y la manera de dar una clase. Desde un niño de 4 años a una persona de 60 o 70 años. Es todo un arte, no solo se trata de corregir, sino también que la persona la pase bien y le tome cariño al deporte. Todo fue gracias a Facundo Alende y su escuela de tenis de Sportiva, y después empecé a pasar por otros clubes. Pase por Pago Chico, y termine acá en Banco Provincia. 


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